Según un informe de la Sociedad de Tasación, el precio medio de la vivienda nueva libre en España se ha incrementado un 1,8% en el primer semestre de 2015 y un 1,4% en el último año –información recogida por El País-. Además, también según los expertos de la misma Sociedad de Tasación, el análisis de los últimos seis trimestres permite apuntar que los precios de la vivienda en España han tocado suelo”. Estos datos varían bastante entre las diferentes comunidades autónomas, pero es evidente la tendencia general.

En el caso de Madrid los expertos en el sector se empieza incluso a hablar de cierto “calentón” en determinadas operaciones recientes de suelo como en Valdebebas. A primeros de julio se conocieron las ofertas económicas por las dos últimas parcelas para construir vivienda protegida que el Ayuntamiento de Madrid tiene en este sector. Según informa El Confidencial el precio mínimo de licitación de ambas parcelas se situaba en 5,2 millones de euros y han llegado a ofrecerse por ellas 7,2 y 7,9 millones de euros, respectivamente, un 38% y un 50% más de lo que esperaba obtener el consistorio por cada uno de estos terrenos de algo más de 10.000 metros cuadrados para uso residencial. Las parcelas aún no tienen ganador ya que la adjudicación no se realizará teniendo en cuenta sólo la oferta económica sino que también se tendrá en cuenta la oferta técnica.

Hace un año el Ayuntamiento sacó a subasta otras dos parcelas similares. El origen de estos cuatro solares eran dos parcelas que el Ayuntamiento de Madrid tenía para la construcción de vivienda protegida de precio básico (VPPB), pero decidió dividirlas en cuatro solares. En la subasta de aquellos dos primeros solares sólo hubo un postor por cada una de esas parcelas, con unas ofertas de 5,2 millones de euros, el precio mínimo de venta que pedía el consistorio madrileño, frente a los más de 7 millones que se están ofreciendo en la actualidad y la media docena de postores que se han presentado.

Hay que destacar que en los últimos años las gestoras de cooperativas se han situado en una posición de hegemonía. Desde que estalló la crisis su presencia viene ganando fuerza gracias a su mayor capacidad económica a la hora de comprar suelo -gracias a la aportación de los socios cooperativistas- y también por su enorme capacidad para conseguir financiación bancaria para la construcción de las viviendas, al tener su proyectos suscritos o comercializados por encima del 80%, como ha estado exigiendo la banca para la concesión del crédito para la promoción inmobiliaria.

Las gestoras de cooperativas trabajan con márgenes mucho más bajos que los de las promotoras, lo que lleva al resultado final de viviendas más económicas, permitiendo en este tiempo al sector residencial mantenerse aún a duras penas.

Hay expertos que dicen que algunas de las gestoras de cooperativas están empezando a pagar precios elevados, como si estuvieran anticipando la subida de los precios de la vivienda. Aún de ser así, los proyectos desarrollados bajo la fórmula de la cooperativa, van a resultar más económicos que en el mercado libre, al no existir la repercusión de una promotora.